e-limbo, e-zine de informacion y analasis de modos de vida actual
 
29.06.2017 / Sesión no Iniciada 
_Actualidad

 _enviar articulo

e-mail emisor
e-mail receptor
Ayúdanos a evitar contactos automáticos
Anti Spam
Texto
 

En estos tiempos de hipercomunicación bastaría la invitación de enviar a un amigo cualquiera de los textos que consideres interesantes algo redundante: demasiada comunicación, demasiados textos y , en general, demasiado de todo.
Es posible que estemos de acuerdo... pero cuando encuentras algo interesante en cualquier sitio, la red, la calle, tu casa, o un lugar escondido y remoto, compartirlo no sólo es un acto (acción, hecho) de amistad o altruismo, también es una manera de ahorrar tiempo a los demás (y de que te lo ahorren a ti (si eres afortunado) a costa del tiempo que tu has podido derrochar (emplear) y el gustazo de mostrar que estuviste ahí (o donde fuera ) un poco antes (el tiempo ya no es más el que era).
Comparte con tus conocidos aquello que encuentras, es evolución.
Son quince minutos. Dejas de respirar. Y fuera
01-01-11 Revista de Prensa  

 

Carlos Santos era un hombre de mundo. Amaba tanto la vida que quiso gobernar la suya hasta el final. Tenía un tumor incurable. Estaba condenado a morir sufriendo. Pero se rebeló. Acudió a la asociación Derecho a Morir Dignamente. Ellos le acompañaron en su última voluntad. El pasado 10 de noviembre decidió tomarle la delantera a su enfermedad. Desayunó y dio un paseo antes de tomar un cóctel letal. Murió dormido en la habitación de un hotel. Antes quiso contarnos su historia. Pretendía que su caso sirviera para reabrir el debate de la eutanasia.

Por Juan José Millás [EL PAIS]

Lo normal es que las personas mayores no se vean reflejadas en la gente de su edad, pero les contaré una excepción que viví el pasado 9 de noviembre, al conocer a Carlos Santos Velicia, un hombre de 66 años (dos más que yo) que había viajado hasta Madrid para quitarse la vida. Fue después de comer, al atravesar en su compañía la Puerta del Sol, en dirección al céntrico hotel en el que expiraría al día siguiente, cuando descubrí la existencia de una curiosa sincronía entre sus movimientos y los míos. No éramos sólo un hombre y otro hombre, éramos dos individuos mayores, con tics característicos de individuos mayores, dos casi ancianos a los que cualquier espectador objetivo habría situado, en el mejor de los casos, en el último tercio de su vida.

La habitación del hotel, sin alcanzar la categoría de una suite, era grande y luminosa y estaba compuesta por dos espacios claramente diferenciados, uno para dormir y otro para estar. El primero disponía de una cama doble, con sus respectivas mesillas de noche, y el segundo, de un tresillo y una mesa baja, todo dispuesto, como es habitual, en torno al aparato de televisión. Entre ambos espacios había un pequeño escalón destinado a subrayar, con la diferencia de nivel, la desigualdad de sus funciones. El ventanal, amplio, daba a una terraza desde la que se apreciaban los tejados del viejo Madrid.

Una vez acomodados, Carlos en un extremo del sofá, yo en el sillón más próximo a ese extremo, las sacudidas especulares se acentuaron. Así, mientras él hablaba en un tono en el que me pareció detectar cierta euforia (¿la que precede al acto final?), reconocí en sus cejas el recorte torpe que yo aplico a las mías y descubrí en los orificios de su nariz y orejas los pelos sobrevivientes a las cacerías de que suelen ser víctimas, a partir de cierta edad, estas pilosidades. No fue todo: también vi en su mirada esa curiosa mezcla de desafío y desamparo que descubro en la mía cuando tropiezo con mi rostro en los espejos de los ascensores.

-Recibí el primer hachazo -empezaba a contarme Carlos hace quince años, cuando sin más me dan dos infartos de miocardio graves. En el segundo, con arreglo a todos los aparatos que había en la pared, estaba muerto. Ya sabes que se monitoriza todo en las pantallas y las pantallas estaban muertas. Y yo también. Estos cabrones, pensaba, me entierran ahora vivo. Los médicos me pedían que si les escuchaba moviera un dedo o parpadeara, pero yo no tenía energía para nada. Nada. Muerto, muerto. Por aquellas cosas de la vida, es obvio que resucité, y resucité como un bebé, llorando. Para mí fue muy duro, porque yo era corredor, esprintaba, y tuve que dejar de hacer deporte. Tengo dos trozos de corazón necrosados. De eso no te recuperas nunca. Tengo insuficiencia cardiaca, taquicardia y arritmia.

-Pero parece que has podido llevar una vida más o menos normal desde entonces -me oí decir.

¡De normal nada! Tuve que bajar, aterrizar. Pasé tres o cuatro años muy mal porque me sentía un inútil. Dejé de trabajar porque las agencias de viaje no querían darme trabajo (era guía turístico). Quise volver a trabajar y con la primera que lo hice tuve que ir a Sevilla y no llegué. El chófer tuvo que parar el autocar y llamar a una ambulancia que me llevó a urgencias, con lo cual el grupo quedó abandonado.

¿Y?

Tuve que plantearme mi vida y me la planteé muy bien: me voy a suicidar, pensé, pero a mi manera, a mi aire, me voy a los Mares del Sur. Me iré a Australia, de allí a Nueva Zelanda. Desde ahí iré bajando y cuando llegue a las islas de los Mares del Sur me buscaré al brujo de turno, me haré amigo de él y la noche que quiera irme le diré: "Brujo, colócame, que quiero dormirme y no quiero despertarme". Eso era lo que tenía in mente, pero, como decía John Lennon, la vida es lo que te va pasando mientras tú te empeñas en hacer otras cosas. Pues no sé lo que pasó. Pero estaba hecho una mierda. Me he pasado diez o doce años sin estar con una tía porque tenía pánico. Los médicos me decían: "Usted ya no es el león que era antes...". He sido un león en todos los sentidos: laborales, con mujeres, con todo. Ahora soy un gatito pequeño y deslustroso. Las tías, fuera. No había vida.

Mientras escucho a Carlos, cuento el número de lámparas de la habitación, primero de izquierda a derecha y después de derecha a izquierda. Y debo obtener el mismo resultado; si no, sucederá una catástrofe. Se trata de un mecanismo antiguo, infantil, para combatir la angustia. Contar me libera. Por eso cuento también ahora los dedos de las manos de mi interlocutor, siempre en las dos direcciones. Y si se levanta para ir al baño, porque tiene incontinencia urinaria, cuento los pasos que da al ir y los que da al volver, y siento un gran alivio si su número coincide. Todo ello sin dejar de escucharle. Me está relatando ahora lo de la hernia discal, que apareció luego, y por la que tuvo que meterse en el quirófano.

Fue tremendo dice, porque ya no podía ni saltar. Privaciones, privaciones y privaciones. La columna me daba dolores continuos. Hasta que me hicieron resonancias y apareció el bicho.

¿Qué bicho?

Un quiste radicular, no sabían desde cuándo estaba ahí, y es lo peor que hay, no se puede operar ni tocar porque te quedas paralítico, va al cerebro.

¿Es ahí donde llegan las terminaciones nerviosas?

Todo. Es el interior de la columna vertebral. Justamente está entre la S2 y la S3, cerca de los esfínteres de la orina y de los excrementos.

¿Cuándo te lo descubren?

Hace un año. Y me dicen que no hay solución, que no hay nada que hacer. Me lo han dicho tantas veces, tantos traumatólogos, hasta los tribunales que me dieron la minusvalía del 65% me lo dijeron: "Señor Santos, haga usted testamento vital porque le quedan meses, esto no tiene cura, no hay solución, no hay nada". ¿Qué haces? Pues me voy a EE UU, me compro una pistola y me pego un tiro, o me tiro por un puente... También he ido a edificios de Málaga que conozco, a mirar desde un octavo piso y a decirme: bueno, si me tiro desde aquí me mataré... Pero soy una persona pacífica, gustoso de la música suave, clásica, armoniosa, no me gustan los ruidos, siempre he sido pacifista, nunca me he peleado con nadie, no me gusta la violencia ni las cosas desagradables, muchas veces me ha cabreado atraer tanto a los homosexuales, cuando lo que me van son las mujeres. Y se lo preguntaba: "¿Pero por qué, qué coño tengo yo?". Y me contestaban: "Es que eres tan dulce, tan suave, tan tierno, tan fino, tan delgadito, tan poca cosa, que invitas a protegerte". Así que pensar en esas opciones me resultaba muy desagradable. Primero contacté con Exit, los australianos, y luego con Dignitas, que está en Suiza. Los de Suiza fueron los que me dieron la dirección de Derecho a Morir Dignamente de Barcelona, y éstos, la de Madrid. Y aquí estoy.

Aparte del problema del control de esfínteres, ¿de qué otra forma se muestra el deterioro?

Cada vez tengo menos energía. Por la mañana, cuando salgo de casa, después de desayunar y haber tomado Zaldiar, no tengo energía, no puedo caminar más de diez minutos sin sentarme a descansar. Lo mismo me ocurre cuando estoy de pie, tengo que buscar alguna silla donde sentarme, pues no me encuentro bien. Necesito sentarme o, mejor, tumbarme.

¿Estás muy medicado?

Sí, claro, con todos los efectos secundarios de la medicación. Mi casa parece una farmacia de las pastillas que hay.

¿Qué clase de pastillas?

De todo lo que puedas imaginar, de todo, cuarenta o cincuenta cajas, fíjate si hay. Por la mañana, cinco o seis pastillas; al mediodía, otras cinco o seis; por la noche, lo mismo. Y en los intervalos, en función de lo que me duela, pues otras tantas. El caso es que siempre tengo que llevar el pastillero conmigo. Mira, ahora voy a tomar una para tranquilizarme.

¿Quieres agua del minibar?

No, del grifo.

Carlos Santos se retira al cuarto de baño a tomarse la pastilla. Observo que la luz ha cambiado. El sol ya no da directamente en la ventana, como cuando llegamos al hotel (sobre las 4.30 de la tarde), pero la habitación me sigue pareciendo alegre. Soy yo el que está sombrío, sobrecogido. Mientras espero su regreso, releo la carta que ha escrito para la Policía Local de Madrid, donde pide que notifiquen su defunción a la dueña de la pensión donde vive, en Málaga, a fin de que "como no tengo familia ni herederos, disponga de mis pertenencias, ropa, etc., como quiera". Tras la firma, añade una suerte de posdata rogando que retiren de la vía pública su coche "antes de que lo rompan o lo destrocen". Como se retrasa, repaso también la carta al juez, donde tras resumir sus padecimientos y detallar el futuro terrible que le espera a medida que avance la enfermedad (descontrol absoluto de esfínteres, dolores intensísimos, parálisis y muerte), afirma que su voluntad de morir es fruto de sus valores y que nadie le ha inducido a adoptar esta decisión que toma de manera "libre, voluntariamente, sin que ninguna persona tenga que cooperar de forma necesaria, directa o indirectamente, para llevarla a cabo".

Como Carlos no acaba de salir del cuarto de baño, empiezo a contar, para entretener la espera, las vocales de la misiva al juez. Aparece cuando voy por la 65.

¿Era un ansiolítico? pregunto refiriéndome a la pastilla que acaba de tomarse.

Sí, pero bajo, Diazepam de 2,5.

¿Y para dormir tomas cosas?

¡Huy, sí! Ya no me hacen nada tampoco.

El círculo vicioso de la tolerancia y la adicción.

Llegará un momento en que... Bueno, ya no habrá momentos porque espero que mañana a estas horas ya esté terminado.

La luz de la habitación ha vuelto a cambiar y mi estado de ánimo se ha oscurecido. Deben de ser las cinco y media o seis menos cuarto de la tarde. Me levanto y enciendo una lámpara de pie mientras Carlos habla ahora de un libro inédito en el que ha trabajado durante los últimos quince años de su vida. Se titula El hombre dividido.

-¿Quién es el hombre dividido? pregunto.

Soy yo dice, yo y el mundo. Países que me han enamorado, como Italia, la India, Francia... ¿Sabes lo que es Nepal, Tailandia, Brasil, la República Dominicana, Gambia...? Y Europa como mi propia casa. Hay un lugar que es uno de mis favoritos, la tumba de Gala Placidia, en Rávena. Me gusta ir y estar solo ahí. Suelo cerrar los ojos para no ver nada y dejar que mi imaginación fluya y trate de imaginarse cómo fue la antesala del fin del Imperio Romano de Occidente. En realidad, he vivido. Otros no han vivido ni la mitad. Y la he vivido de lujo porque era todo pagado.

¿Tu ciudad favorita?

Londres es mi ciudad por muchos motivos. Uno, porque fue el primer sitio donde encontré la felicidad. En España no había sido nunca feliz, mi padre me pegaba con fiereza, igual que los hijos de puta de los jesuitas, que te hacían poner los dedos así, de punta, y te daban con la regla. Todo eso, una infancia muy desgraciada. Mi padre y yo vivíamos en un pequeño apartamento y desde niño, cada mañana, me levantaba de la cama, que estaba en el salón, iba a la cocina, que era donde estaba la radio, y movía el dial hasta que escuchaba una lengua extranjera. Ahí lo dejaba.

También me reconozco en ese sueño infantil de ser extranjero, aun al precio de no entender nada. ¿Acaso entendían algo los autóctonos? Ser extranjero, en aquellos años, era a lo más que se podía aspirar en la vida. ¡Qué imagen brutal, pienso, la del niño a la búsqueda de un idioma ininteligible, de una vida otra!

Mientras Carlos da detalles acerca de su libro, de su vida en Londres (donde vivió varios años) y de sus viajes a lo largo y ancho del planeta, comprendo que este hombre consiguió su sueño de ser extranjero, aunque pagando el duro precio del desarraigo, de la soledad, del aislamiento. Entonces se me escapa el primer bostezo, que es una señal de alarma. En las situaciones dramáticas, o que vivo como dramáticas, me da, además de por contar, por bostezar, como si me aburriera. Me defiendo así de los excesos de realidad, de la angustia, del pánico. Bostezo en los entierros y en las unidades de vigilancia intensiva de los hospitales como bostezaba de joven en los exámenes y en las entrevistas de trabajo. El bostezo significa que estoy jodido. Estás jodido, Juanjo, me digo, al tiempo de contar con los dedos las sílabas de "estás jodido, Juanjo" (siete, un heptasílabo) y tengo la tentación de preguntar a Santos por sus pequeños ritos contra la enfermedad, contra la mala suerte, contra la desgracia.

Por fortuna, él ha comenzado a hablar ya de la eutanasia, de su necesidad de dejar testimonio para ayudar a que se genere un debate público sobre la cuestión. En este tema, como en todos, se manifiesta de manera muy cerebral, incluyendo datos económicos y estadísticas sobre el suicidio que no me interesan demasiado. Me afectan más los aspectos emocionales, el hecho de que uno tenga que morir, cuando así lo ha decidido, de forma clandestina, en habitaciones de hoteles, en vez de hacerlo en la propia cama, o en la de un hospital, adecuadamente atendido por profesionales y rodeado de los suyos. A Carlos le da igual quitarse de en medio en un sitio u otro, no tiene a nadie y su patria es el mundo. Asegura que conoce Europa como yo conozco las habitaciones de mi casa.

-Cuando vine a Madrid para hablar por primera vez con los de DMD añade me preguntaron cuándo quería hacerlo. "Mañana", contesté, "ya que estoy aquí, mañana". Total, las cuatro cosas que tenía se las había regalado a cuatro o cinco amigos y amigas, y los ahorros se los dejo a DMD, que me dijeron que no les debía nada. Ya lo sé, contesté, pero qué hago, no fumo, no bebo y no como porque no encuentro gusto en nada. ¿En qué gasto el dinero? Antes, en Málaga, me encantaba comprar pasteles de Gloria, los mazapanes... Ahora me puedes ofrecer la Luna y no me hará ni sonreír, es que no me provoca, con el problema de los jugos gástricos... Ya no paso gusto comiendo, no paso gusto con nada. Lo que quiero es dejar de vivir, y si puede ser antes, mejor que después. En la pensión sólo he dejado ropa porque no sirve para nada. Me he traído esto.

"Esto" es una cartera de mano con la que ha hecho el viaje desde Málaga y que contiene el último equipaje de su vida: un pijama, una camisa, unos calcetines, unas zapatillas y unos calzoncillos.

Una muda resume él. Se supone que mañana a estas horas ya no me hará falta para nada.

En la cartera hay también un bote, envuelto en una bolsa de plástico, que contiene, me explica, el llamado "cóctel de autoliberación", compuesto por un hipnótico, para quedarse dormido, y un conjunto de medicamentos contra la malaria que a altas dosis resulta mortal. La fórmula está al alcance de los socios de DMD en la llamada Guía de autoliberación, y sus componentes son fáciles de obtener, la mayoría sin receta. Es, por otra parte, la misma combinación que recomiendan casi todas las asociaciones del resto del mundo.

Aunque se ha emocionado hasta las lágrimas al recordar algunos aspectos de su infancia, la actitud general de Carlos es de una frialdad que sobrecoge. Pienso que quizá es su modo de defenderse de este exceso de realidad, como la mía es bostezar o contar vocales, molduras, dedos, lámparas... Recuerdo entonces que en algún momento, cuando nos dirigíamos al hotel, mencionó la posibilidad de hablar con el director para que le hicieran un descuento.

-Me hacen descuento en todos los hoteles añadió cuando me identifico como guía turístico.

¿El diez por ciento? pregunté yo absurdamente.

¡Qué diez por ciento! responde enfadado ¡El cincuenta por ciento por lo menos!

La decisión de quitarse de en medio no había alterado en absoluto sus costumbres. Así, antes de viajar a Madrid fue a Renfe para consultar precios y descuentos teniendo en cuenta que poseía la Tarjeta Dorada para mayores de 60 años. Dado que lo pagó todo con la tarjeta de crédito, consultó también las tarifas del hotel para asegurarse de dejar en la cuenta corriente la cantidad precisa para que cada cual cobrara lo suyo. Y calculó que la mejor hora para tomarse la pócima sería en torno al mediodía, de forma que los voluntarios de DMD que habrían de acompañarle quedaran libres a media tarde: "Mejor que por la noche", decía en el correo electrónico donde enumeraba todos los detalles de orden práctico.

Como la tarde continúa cayendo, y con ella mi estado de ánimo, me levanto y enciendo otra luz que está algo alejada de mi posición. He de dar cinco pasos de ida, pero sólo me salen cuatro de vuelta. Mal asunto.

Lo de Suiza le digo volviéndome a sentar me parece muy frío. He leído algunas cosas que...

Como te he dicho insiste Carlos, yo he nacido en España, pero eso no me hace español. Cuando llegué a Inglaterra, me dijeron: "Mira, Carlos, aquí se hacen las cosas bien, no como en tu país, y se hacen bien desde el principio porque si no hay que volver a hacerlas y eso cuesta tiempo y dinero". Esa era la realidad, los españoles llegaban con las maletas aquellas de madera atadas con una cuerda. Yo era uno de esos. El día que me dijeron "tú eres uno de los nuestros, eres un verdadero profesional", ese día fue para mí... Así que todo eso de la frialdad me la suda, no me dice nada. ¿Qué frialdad? ¿A qué he venido yo aquí, a tomar pastelitos, a bailar unas sevillanas? Ni estoy de humor para bailar sevillanas ni puedo bailarlas, casi no puedo moverme. Defíneme frialdad. A mí lo que me importa es que me digan: "Señor Santos, el día tal, a tal hora, usted se presenta en esta dirección...". Mañana me levantaré, desayunaré por ahí cualquier cosa, y como a las doce o las dos, la hora más temprana, prepararé el potingue, me lo tomo, me tumbo... Los voluntarios de DMD se quedarán conmigo hasta que me haya dormido. En Suiza, con el pentobarbital, son quince minutos. Ya, dejas de respirar, y fuera. Quince minutos, para qué vamos a estar horas y horas y horas.

¿Te gusta leer? se me ocurre preguntar, parezco un idiota.

Sí, he sido un gran devorador de libros, pero ya no puedo. Mi cabeza sólo está ahora en una cosa y no hay nada más. Ya he regalado todos mis libros.

¿Tenías una buena biblioteca?

Sí, grande, muy amplia. Me he deshecho de todo. Soy un hombre de caprichos. Mira qué cinturón llevo.

Se levanta para que lo vea.

Muy bonito, sí digo observando la hebilla, formada por una moneda grande, de plata, donde se lee el lema de la República Francesa (Liberté, Égalité, Fraternité).

Es un cinturón que es una joya, de plata pura. Lo he diseñado yo, lo he hecho yo, es un cinturón único. Cuando he llevado algo encima ha sido diseñado por mí. He cogido un papel y un bolígrafo y me he puesto a dibujar lo que quería. Como siempre he tenido amigos de todo, en Mallorca tenía uno que era joyero y él me hizo mis gemelos, mi anillo...

Lleva cuidado con el escalón le digo, que ya te has caído un par de veces.

... he ido desprendiéndome de todo. Ahora, como ves, no llevo ni cadena al cuello, no llevo nada, el barco ha llegado al fin del viaje.

¿Tienes nostalgia?

No, he vivido una vida buena, rica, que la mayoría de los mortales no han vivido.

¿Y si bajamos a tomar un café?

Como quieras.

Abandonamos la habitación. Cuento mentalmente los pasos que damos hasta el ascensor, los segundos que tarda en llegar, el número de letras de la palabra ascensor (ocho, tres vocales y cinco consonantes, una rareza). Nos instalamos en una mesa de la cafetería del hotel. Yo pido un té verde y él un té con leche fría. Nos traen con la bebida unas pastas que a él no le apetecen. Me las ofrece, pero las rechazo, advirtiendo que le da pena que se queden ahí. En esto, noto en la atmósfera algo que añade desazón a la pesadumbre, como si fuera domingo por la tarde. Y no es domingo, es martes, pero caigo en la cuenta de que ese martes es fiesta en Madrid (la Almudena). He de irme, me digo, he llegado a mi límite, no soy capaz ya de reprimir los bostezos, ni de dejar de contar, he contado los botones de la chaqueta del camarero, el número de baldosas del suelo, el número de patas que suman las de todas las sillas de la cafetería... Carlos Santos sólo quería de mí que le ayudara a dar testimonio de su decisión para provocar un debate acerca de la eutanasia. Me sobra material para dar ese testimonio, para que se abra, una vez más, la discusión. No quiero verme en este hombre mayor (que va a morir mañana) cada vez que se lleva la taza a los labios, cada vez que recuerda su voluntad de convertirse en extranjero, cada vez que me mira con esa mezcla de desamparo y desafío característica de mi mirada. La solidaridad tiene límites, y creo haber alcanzado los míos. Debes protegerte, me digo.

-Si me pides que te cuente un día normal de mi vida... -está diciendo en esos instantes Carlos Santos.

Te lo pido digo.

Me levanto a las ocho, ocho y media de la mañana. A las nueve y media o a las diez salgo ya de casa. ¿Adónde voy? A la biblioteca. ¿Por qué? Porque, primero, necesito estar sentado, no puedo estar de pie. Segundo, no puedo estar en un café tres o cuatro horas leyendo los periódicos y tomándome un té. En la biblioteca no tengo que tomarme ni el té, tengo todos los periódicos a mi disposición y encima subo al primer piso y tengo Internet. Y tengo dos correos, uno solamente para la prensa en inglés, Financial Times, The Economist, The Herald Tribune, The New York Times, The Daily Telegraph..., en fin, la mejor prensa, la que te sigue diciendo qué cojones le pasa a España, que sigue teniendo revalorizados los pisos el 48% y que si así piensan vender. Eso, hace dos semanas. Están al doble de lo que valen y siguen sin bajar. Me paso toda la mañana en la biblioteca, hasta las dos, que cierran. A veces me llevo papel y escribo algo. Como en el hogar del jubilado y vuelvo a la biblioteca hasta las ocho. A esa hora me voy a casa porque es un mal barrio. Es de noche, me da miedo, y ya no salgo. Esto es un día de mi vida de lunes a viernes. Los sábados y los domingos, como no hay biblioteca, me los trato de organizar de otra manera, en un bar agradable que he encontrado, tienen varios periódicos, los leo...

-Bueno, Carlos, te voy a dejar digo en pleno ataque de fobia.

Y enseguida, para atenuar la brusquedad, añado:

¿Te acuestas pronto? ¿Quieres tomar algo o es temprano para cenar?

Hambre dice él no tengo nunca. Si luego tengo hambre, pido algo ligero; si no, me meto en la cama, que estoy cansado.

Me levanto, se levanta, nos miramos como dos personas mayores.

¿Adónde vas? pregunta.

A Gran Vía, para tomar un taxi.

Te acompaño.

Y me acompaña. Es noche cerrada ya y en las calles se respira la atmósfera festiva del domingo, aunque sea martes. En esto se detiene, nos detenemos, me mira a los ojos levantando un poco la cabeza (es algo más bajo que yo) y pregunta:

¿Tú también eres socio de DMD?

También.

Ah, vale dice, y continuamos caminando, ahora en silencio. Es la primera vez en toda la tarde que se establece entre nosotros un silencio que a él no le urge rellenar con palabras.

Ha refrescado digo entonces yo al tiempo de contar las sílabas de "ha refrescado" (cinco, un pentasílabo).

Sí asiente él.

Al llegar a Callao, y como me da la impresión de que tiene miedo a extraviarse, le pregunto si quiere que le acompañe de nuevo hasta el hotel. Dice que no, que aunque las medicinas le desorientan, se ha fijado bien por dónde hemos venido. Nos damos un abrazo largo.

¿Te veré mañana? pregunta cuando nos liberamos del largo abrazo (la expresión "largo abrazo", calculo, tiene once letras, cinco vocales y seis consonantes).

No lo sé miento, pues estoy seguro de que no tendré valor para acompañarle.

Mientras espero la llegada de un taxi, observo a Carlos Santos alejarse de espaldas con los movimientos característicos de un hombre de mi edad.

Al día siguiente, Carlos Santos se levantó, desayunó y salió a la calle para resolver en una sucursal madrileña de su banco un par de asuntos burocráticos todavía pendientes. Al mediodía (sobre las 12.45) subió en compañía de un voluntario y una voluntaria de DMD a su habitación grande y luminosa.

¿Qué os parece si me pongo el pijama? preguntó a los voluntarios.

Antes de que le contestaran, se metió en el cuarto de baño, de donde salió al poco en pijama y con unas zapatillas (no se había quitado los calcetines). Dobló cuidadosamente la ropa de la que se acababa de desprender y la guardó en el armario. A continuación tomó el DNI y lo colocó en la mesa, sobre un pequeño conjunto de billetes bien doblados. Muy cerca, dejó la carta al juez y a la policía.

Luego sacó de su cartera el bote con las pastillas, que ya había pulverizado, y las introdujo en un vaso, echando a continuación una porción de un yogur de fresa que había comprado antes de subir. Revolvió bien con la cuchara hasta lograr una masa homogénea (lo que llevó su tiempo, por la cantidad) y el yogur de fresa se puso azul debido a la reacción química. Se tomó el "cóctel" a cucharadas asegurando a los voluntarios que no estaba tan malo comparado con el aceite de ricino de su infancia. Se encontraba sentado en el sofá, quizá en el mismo extremo desde el que había hablado conmigo el día anterior. Abandonando las zapatillas en el suelo, colocó los pies (con calcetines) sobre el borde de la mesa baja y esperó los efectos del brebaje contándoles su vida a los voluntarios. Volvió a emocionarse, me dijeron, cuando recordó algunos pasajes de su desdichada infancia. A medida que pasaban los minutos, hablaba más despacio, pero sin perder en ningún momento la coherencia. Se quedó dormido sobre las 13.40, y media hora después, en medio del profundo sueño, dejó de respirar, sin estertores, sin sufrimiento, sin dolor, escapando así a un horizonte clínico espantoso. Los voluntarios de DMD abandonaron la habitación dejándolo todo tal y como estaba.

Al día siguiente, a primera hora de la mañana, otro voluntario de DMD telefoneó al hotel para advertirles sobre lo que se encontrarían en la habitación 511. La prensa, como es habitual en estos casos, no dio cuenta del suceso. La muerte de Carlos Santos Velicia, de no ser porque él quiso que quedara testimonio de ella, sólo habría servido para engordar el cajón de sastre de las estadísticas sobre el suicidio. Carlos Santos Velicia tiene siete sílabas, así que, de ser un verso, sería un heptasílabo.




Pendiente de Licencia / ... del autor o autores. 
Pendiente de Licencia / ... del autor o autores.
   
 

Rating: 1 - 1 voto(s).

   
_COMENTARIOS
No existen comentarios.
Comentario / Comment:
  atención: para realizar comentarios tienes que ser usuario registrado.
        

_HistÓrico_Actualidad

26-08-15_ ATAQUES Y ATAQUITOS
27-09-12_ tré calm o apercevai le (verano sound)
10-05-15_Están clavadas tres cruces
15-01-12_ ¡GAMUZA!
11-11-11_ El 15-O: más de 800 ciudades, 70 países y una fecha
06-07-11_ Nos perdimos la revolución
06-07-11_ TODOS LOS NOVIOS DE LA MUERTE
28-05-11_ Copiad, malditos!
13-03-11_ Consideraciones libres acerca del exilio * el destino final de Walter Benjamin
24-04-11_ Mentiras arriesgadas
24-01-11_ El cine después del cine
11-12-10_ Guns and Weed: The Road to Freedom
20-01-11_ Sensaa: estafadores del new media
01-01-11_ Son quince minutos. Dejas de respirar. Y fuera
11-12-10_ ERIC CANTONA llama a la revolución
01-01-11_ Lucho por el derecho a ser diferente * Youcef Nabi (AKA Sue)
01-01-11_ Flatrr, una alternativa entre derechos de autor vs. acceso libre
21-11-10_ PETER SUNDE * PIRATE BAY
05-11-10_ Maribel López... comisaria independiente
11-12-10_ Guns and Weed: The Road to Freedom
24-10-10_ Cita secreta con el hombre que hace temblar al Pentágono
24-10-10_ Aristóteles pone orden en la Batcueva
17-10-10_ Juan Ramón Yuste... un adiós más
28-07-10_ EL AMBIGÚ : THE END
18-04-10_ P2P: sentencia histórica
14-03-10_ ARCO'10: EL ARTE BURGUÉS COMO MOMENTO EFECTIVO DEL SILENCIO DEL ARTE
03-01-10_ en tránsito, transitar, transiciones
23-11-09_ El nuevo salto de Paul Auster
18-10-09_ Y por bandera, la ideología pirata
31-10-09_ The Roman Polanski Case
15-11-09_ Pop político y utopía
31-05-09_ Moving Information": On Kenneth Goldsmith's The Weather
18-05-09_ El eterno seductor
05-07-09_ Burroughs sobre Ballard (D.E.P) & (R.I.P)
10-05-09_ www.e-limbo.org  [todo se transforma]
10-05-09_ ZEMOS 98 (de un tirón... festina lente)
27-02-09_ Será cierto? Fernando Castro dice adiós? Pues no, no era cierto
25-01-09_ Babas y Valverde
11-01-09_ Cultura anuncia una medida "antipopular" inminente contra la piratería
18-12-08_ Jorge Diezma * INVITACIÓN
18-09-09_ Un ratón entre rejas
18-09-09_ La comercialización como obra de arte
24-11-08_ Aventura sexual en la América profunda
05-10-08_ Mucho arte para... ¿el fraude?
18-09-09_ esc[aping] from the desktop: bic, bic; bic, bic, bic
18-09-08_ El ministro y el funámbulo
08-09-08_ ARS ELECTRONICA premia la provocación ¿?
18-09-08_ Tinto de verano, helio y celuloide...
06-09-08_ Keren Cytter [video works]
20-07-08_ C.B. visitando a "madame" Sarkozy
02-09-08_ WONDERLAND seguido de PHONE SEX OPERATORS (2 x 1)
15-07-08_ BANKSY unmasked
25-06-08_ Sublimes y rastreros
22-07-08_ "RENDITION" no es RENDICIÓN
15-06-08_ De repente, el NAPSTER europeo
25-05-08_ Con enemigos así ... * Slavoj Zizek vs. Simon Critchley
12-05-08_ 60 años del Estado de ISRAEL
29-03-08_J.G. Ballard: Miracles of Life (Audiobook)
24-03-08_ Arthur C. Clark y el más allá aún más (DEP)
24-03-08_ Lujo y Underground
05-03-08_ Agüero tumba al Barça
17-03-08_ Pues yo me estoy follando a Ben Affleck, cariño
24-03-08_ Arte desde el laboratorio
09-02-08_ One Small Seed
09-02-08_ Ballmer's Internal E-Mail to The Troops Explaining the Yahoo Acquisition
24-03-08_ Un YOU TUBE para los intelectuales
12-01-08_ Things & Thinks
25-12-07_ Buenas prácticas, mejor cultura
09-12-07_ Frío, frío, frío...
17-01-08_ HIV/Aids: stigma's curse and cure
29-11-07_ GIVE PEACE A CHANCE VS POWER TO THE PEOPLE
06-11-07_ 2 días más allá del LIMBO: estamos de vuelta
02-11-07_ Creative Commons 2007 campaign * Next frontier: Luxembourg
06-11-07_ CENSURADOS
02-11-07_ Di adioooos a todo (y hola! a algunas sorpresas)
20-10-07_ ¡Muera el Arte! ¡Viva la Denuncia!
15-10-07_ Radiohead: La revolución, tal vez
15-10-07_ SAFE CREATIVE
04-10-07_ Apples
11-10-07_ Dylan, Lucian Freud, Glass, Duchamp... al saco
29-09-07_ PÚBLICO... ya está aquí el nuevo diario. Lo celebramos disfrutando de su licencia pública. FRANCOTIRADORAS de la CANCIÓN
24-09-07_ Con arte y nocturnidad: "por favor, comuniquen cosas: *sean* crípticos"
25-09-07_ Hunter S. Thompson Symposium Video
19-09-07_ Madrid & Valencia= católicos a la fuerza
10-10-07_ El arte de la pseudo_decepción ;-)
10-10-07_ MNACRS o el suceso sucesorio
12-09-07_ De 1984 al exhibicionismo colectivo
07-09-07_ La Justicia de la UE apoya el anonimato en las descargas...
25-08-07_ Warhol Vs. Banksy
10-08-07_ Creative Commons news & tasks
30-08-07_ Asalto a la Fundación Menéndez Pidal
16-04-08_ Z... I... Z... E... K... stop...
31-03-08_ Miami Ink * Más allá de la piel (updated 25_02_'07)
11-07-07_ 50 Free, Full Length Movies on Google Video
19-07-07_ Una arquilla de curiosidades... o no?
26-06-08_ Jim Morrison * Entrevista (1969)
05-07-07_ Rosa García-Malea se convierte en la primera mujer que pilotará un avión de combate F-18 ;-) [e-limbo*]
10-05-08_ El problema del Lenguaje * Jacques Derrida
27-06-07_ La SGAE contra la información
27-06-07_ El Instituto Cervantes de Nápoles y el IMV, condenados por plagiar una obra 'copyleft'
26-06-07_ MySpace es para perdedores
21-06-07_ Jugando a ser Dios o el falsificador de billetes
21-06-07_ ¡Chaos! (o la busqueda del amor perdido) nadie te quiere...
26-06-07_ Entrevista * Lawrence Lessig (Creative Commons)
04-06-07_INCLUSIVA-NET
31-05-07_ Máster en Artes Visuales y Multimedia
20-05-07_ Ardiendo por ambos cabos
19-05-07_ Cannes & Ian Curtis... Joy Division
12-05-07_ Verguenza eterna caiga sobre el NASTI
24-04-07_ Arte que deviene polémico... será posible
12-04-07_ Un trabajo sucio
12-04-07_ !!! en concierto (el que avisa no es traidor)
27-03-07_ Writing in the free world
22-03-07_ Brian Eno * 77 millones de pinturas...
18-03-07_ Bajo el signo del (Petro) Dólar
10-03-07_ Todo el mundo mira
09-03-07_ F is for Fake & for F**k
07-03-07_ Jean Baudrillard ha muerto
06-03-07_Ad Generator, fake ads generates by a machine
04-03-07_ El futuro cumple 25 años
02-03-07_ El orgullo del Sheriff
24-02-07_ Piano preparado y otros incidentes
18-02-07_  Dos momentos entrañables 
12-02-07_ En la oscuridad de la mina... 
09-02-07_ Interview * Takashi Matsumoto
08-06-08_ Entrevista * Paul Virilio
25-02-07_ La Red ya es transparente
01-02-07_ Noticias desde el otro lado (el obscuro?)
31-01-07_ APAGÓN * L'Alliance pour la planète.
26-01-07_ All around the wor(l)d (it's not enough)
24-01-07_ Jeff Bezos vuela alto (objetivo la luna)
23-01-07_ The Perils of high definition porn
16-01-07_ James Cameron dirige "Avatar"
04-01-07_ Great White Bear
30-12-06_ From here to Eternity (a bunch of videos ) Happy 2007
26-12-06_ Manga, la nueva cultura del Pop
22-12-06_ La Fundació AAVC decideix tancar Hangar
12-12-06_ Moviding
03-12-06_ Laurent Garnier * Entrevista
01-12-06_ Poniendo el cazo en Irak. El nacimiento del régimen más corrupto del mundo. 1ª parte
27-11-06_ My religion is kindness
14-11-06_Señor vulgaridad (Torrente en Hollywood!!)
13-11-06_ Entrevista * Manuel Borja-Villel
02-11-06_El derecho a pensar
01-11-06_Houdini: mago, escapista y... espía
26-10-06_Sophie
22-09-07_ La cámara de escribir
18-10-06_Elastico recomienda: Kosmopolis 2006
17-10-06_Delenda est Britannia
17-10-06_Como puta por rastrojos
03-10-06_Week End * Jean Luc Godard
01-10-06_Llega el catálogo de IKEA
25-09-06_Zinoku
18-09-06_Samuel Beckett * MNCARS
18-09-06_Crítica a la exposición de Federico Guzmán sin haberla visto
16-09-06_Watch the video of George Bush being assassinated
12-09-06_Alucinante [sin palabras]
08-09-06_El cerebro en estado vegetativo: UBIK ?
08-09-06_Agent Provocateur
05-09-06_Colaboracionistas
01-09-06_El top 10 de los top 10
30-08-06_Sorry Madame / Sir, su violín se queda
18-08-06_Time Waits For No One
17-08-06_Electrónica hoy
17-08-06_Swedish Pirate Party launched a new Internet service…
11-08-06_Has Steve Jobs Lost His Magic?
05-08-06_Conflux, NYc festival for psychogeography
01-08-06_Un Acorazado en La Granja
20-07-06_A Scanner Darkly (2006) yeaaaaahhhhhh
06-07-06_Desde praga con prisas
28-11-07_ Matta-Clark, el artista destructor 
26-06-06_“Intellectual Property”: why P2P is under attack
26-06-06_C.A.N.O.N.
11-06-06_¿Hay vida fuera del sónar?
08-06-06_Someter y Segregar * Entrevista con Jorge Diezma
05-06-06_'The War Tapes' Provides a Soldier's-Eye View of the Days Over There
01-06-06_Conservar el arte electrónico y digital
19-05-06_ENTREVISTA * Zygmunt Bauman * modernidad líquida
19-05-06_ENTREVISTA * Vicente Todolí * Tate Modern de Londres
11-05-06_Una mitología poderosa
07-06-06_Spread the GIF luv!
04-05-06_Bradbury deslumbra...
22-04-06_Ava Gardner, by Lee Server
22-04-06_A User's Guide to the TriBeCa Film Festival
18-04-06_Samuel Beckett siempre se escabulle
09-04-06_Beckett, el destino de las vanguardias
06-04-06_Los Blancos no son superiores
02-04-06_Robert Storr * Comisario para la Bienal de Venecia
01-04-06_The God project
24-03-06_LO ABIERTO. El hombre y el animal * Giorgio Agamben
19-03-06_Un drama nada 'giocoso' | Don Giovanni
13-03-06_Lecciones de Truman Capote
14-03-06_El increible contador menguante del Partido Popular
10-03-06_The tells you what to think tank
04-03-06_Spivak o el mundo subalterno
08-03-06_Creación digital: El arte «ilegítimo» de nuestro tiempo
27-02-06_Exercise in Psychogeography
23-02-06_The New New Madonna
19-02-06_The Benefits of Bozo
12-02-06_La « España plural » de María Corral
11-02-06_Neil Young: Heart of Gold
07-02-06_It's a kind of magic
07-02-06_Things to Come
29-01-06_Roma castiga... los Jesuitas, también.
27-01-06_American Psychoanalyst: Bernard-Henri Lévy's American Vertigo
27-01-06_What's the matter with 'Munich'?
20-01-06_And Now Iran: We can't rule out the use of military force
13-01-06_Basquiat, Scharf, Unhinged Bohemians Spray-Paint Manhattan
09-01-06_Cine de ciencia ficción
08-01-06_What Sharon Did
24-12-05_Careful Where You Put That Tree
14-12-05_To Boldly Go Where No Fan Has Gone Before
24-11-05_Una parodia del creacionismo
11-11-05_Valencia Sónica / Reminiscencias de un periplo cultural
29-10-05_La sociedad líquida
27-10-05_Degustación
23-06-05_¿Por qué la imagen de la Maldad no evoluciona?

_ORBITAL_Actualidad

_Servicios

test
Regístrate y disfruta de utilidades de administración y gestión de los contenidos de e-limbo*
Recibe las novedades en tu correo electronico.
El futuro está escrito en las estrellas... Horóscopo creado por J.G. Ballard y dedicado a todos vosotros.
Aplicaciones y herramientas necesarias para navegar y utilizar los contenidos del limbo electrónico e internet (www).
Artículos de e-limbo* en formato PDF preparados para viajar y aportar información allá donde estés. (y seguir salvando árboles)

_e-limbo * apoya

test

_Multimedia

_AUDIO >
Mais uma edição do podcast Música Livre para o Archivo Vivo, do Centro Cultural da Espanha/AECID. ...
_PODCAST >
Ante preguntas de oyentes y amigos, puedo responder ahora que Vía Límite continuará en Radio ...
_VIDEO >
SORPRESA¡!¡! An unreleased version of Talking Heads' "Psycho Killer" with Arthur Russell on cello
Optimizado: Firefox, Safari, Mozilla, Netscape, Konqueror, Explorer. Resolución óptima: 1024x768
ISSN: 1885-5229    Aviso Legal e-limbo.org*