ya Rebajas sustituye a Navidad y yo no es que no me alegre por Rebajas pero para mí es la vuelta a la normalidad lo que no tiene precio además pero todavía nieva es una nube vía SMS que estalla bajo los pies (la regresión podría haber sido neorrabiosa o calificada para adultos pero no)... así que, mientras me inquieto pensando en el tiempo que tardarán los pequeños trozos blancos en traspasar las costuras de las botas y los calcetines y más que en ese tiempo, en el futuro: saber qué será de nosotros cuando salgamos de la estación en el trayecto del metro a la oficina y cuál será nuestro destino durante el arranque de la calefacción a primera hora de lunes por la mañana, no me preocupa en absoluto el peligro de pringarme con la nocilla o esa extraña capacidad que tienen las portadas de Agustín Fernández Mallo en Alfaguara de conjuntar con tu atuendo y hacértelo notar a traición en el preciso momento en que te encuentras con el libro abierto entre las manos, en plena hora punta del metro y después de todo siempre nos quedará la ligereza de quitarnos las botas una vez disipadas las nubes
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Ella me dijo días más tarde,
-¿Qué pasaría si un día, un domingo, pongamos, estás en tu chalet, sales un momento a recoger la correspondencia, el viento cierra tu puerta, y no tienes llave, y te ves allí, en pijama y descalzo, observando a través de una de las ventanas tu cafetera, la mesa del salón con la figura de porcelana en su centro, la foto de la gata en la estantería, los libros que dejaste abiertos en el suelo, junto a tu mesa, el Mac con el Messenger parpadeando en la pantalla, la taza de café en el fregadero, las latas de Coca-Cola desbordando el cubo de la basura, y piensas que por una vez ves cómo es exactamente tu propia vida pero sin ti? ¿Qué pasaría?
-Rompería el cristal -contesté.
-Bueno, sí, pero ¿y qué más?
Me quedé mudo unos segundos; al fin dije, vale, no sé si tendría valor para esa clase de regreso a mí mismo. Agustín Fernández Mallo, Nocilla Lab, "Parte 2. Motor automático"


