en el vagabundeo por las afueras de la propia vida, como el colchón para un exiliado de urgencia, la mayor posesión es el tiempo arañado que, atesorado en el espacio mullido entre la uña y la carne, fortuito, caza al vuelo sinapsis errantes, mariposas entre circunvoluciones.
sería difícil de creer y en cualquier caso aburrida de seguir la trama de una vida sin enmiendas, contradicciones, borrones o tachaduras: proyectos reconsiderados, cambiados, emborronados o errados. planes y contraplanes. decir que vas pero no salir [dónde está el índice aquí] y, sobre todo, cuál es el límite de sustracciones para que el saldo se mantenga positivo
(el borrado intencionalmente tosco de los-cuerpos-del-delito debilita la identificación con la imagen resultante: esa fotografía cutre)
con pasos de baile trazan sobre la arena líneas entrecortadas que terminan por evocarme dibujos de barridos visuales (esas marañas de líneas sinuosas en realidad no tan ajenas a los angulosos silueteados de los pasatiempos infantiles, depositarias de la fragilidad de la mirada); es una forma de acabar el Festival de Otoño: padeciendo el catarro ajeno en el Albéniz que, a golpe de tos, tupe los acordes suaves
el escozor me hace ser consciente de los labios y dudo entonces de si son realmente dulces los besos, saladas las lágrimas: todavía líquido cálido, mejilla contra mejilla y responderme casi sin pensar que puede que sí, que tal vez por eso nos comamos a besos y no nos bebamos a lágrimas; reconsiderarlo, pensándolo un poco más, al hilo de un relato
Elle, d'abord, essuyait mes yeux, riait un peu, doucement me consolait comme autrefois avec mille gentillesses. Mais au fond d'elle une immense pitié pour elle-même et pour moi sourdait, jaillissant vers ses yeux – et retomba en larmes brûlantes. Nous pleurions ensemble. Accord d'une triste et large harmonie. Nos pitiés confondues avaient pour objet quelque chose de plus grand que nous et sur quoi nous pleurions volontairement, librement. J'essayai de boire sur ses mains ses pauvres larmes. Mais toujours il en tombait d'autres dans lequelles elle se laissait transir. Sa main devenait toute glacée comme les pâles feuilles tombées dans le bassin des jets d'eau. Et jamais nous n'avions eu tant de mal et tant de bien. Marcel Proust, "Avant la nuit"
aun así, uno nunca sabe dónde se abre el amor ni si se cierra el dolor o si es el dolor el que se abre cuando el amor se cierra porque cuando mi lengua busca la oquedad de tu boca no puedo dejar de rozar tu labio superior y si jugase a esbozar whitereads instantáneos, podría tratar de petrificar las contorsiones de mi lengua fundidas con las de la tuya y convertirlas en piezas de una serie: taxonomía menos próxima al revoloteo caprichoso que a la taxidermia. entretanto, algo se estaría desvaneciendo
Sólo que cuando eso tan íntimo y efímero se vive como un milagro, deja de ser prescindible y efímero y pasa a convertrise en un desafío del intelecto, algo así como el deseo de una fórmula sensible para una geometría material. "Una copa común significaba más de lo que significa, como si se tratara de la suma de todas las copas: la esencia de su especie", escribe el poeta Zbigniew Herbert en Naturaleza muerta con brida, escrito bajo el hechizo de Holanda. Félix de Azúa, "Otro espíritu sobre las aguas"

